{"id":71613,"date":"2021-05-28T00:00:00","date_gmt":"2021-05-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/vipexperiences.mx\/columna-cruzar-el-himalaya-en-mayo\/"},"modified":"2021-05-28T00:00:00","modified_gmt":"2021-05-28T00:00:00","slug":"columna-cruzar-el-himalaya-en-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/2021\/05\/28\/columna-cruzar-el-himalaya-en-mayo\/","title":{"rendered":"Columna: Cruzar el Himalaya en mayo"},"content":{"rendered":"<p>Texto: Cecilio Garza, Embajador de El Himalaya en tu Casa<\/p>\n<p>La realidad en el Techo del Mundo se arriesga a ser rebasada tanto por la fantas\u00eda de lo que se cuenta, como por el misterio de lo que se siente.<\/p>\n<p>Sobre los cuatro mil metros las pulsaciones golpean la camisa, la respiraci\u00f3n se entrecorta, como de ansiedad, duele la cabeza y lo imaginario que se vuelve escenario, le regala a uno la alegor\u00eda de vivir un presente con trescientos a\u00f1os de inmovilidad. El aire pur\u00edsimo es invisible, el cielo est\u00e1 m\u00e1s cerca y en las planicies se observa la redondez de la tierra, como en alta mar.<\/p>\n<p>En T\u00edbet, la gente saca la lengua en se\u00f1al de t\u00edmida amistad, cuando un extra\u00f1o se acerca. Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de encierro en s\u00ed mismo, en su orograf\u00eda y en el sistema pol\u00edtico que hoy lo envuelve, este\u00a0<em>Shangri-L\u00e1<\/em>\u00a0comienza a abrirse al exterior aceptando al visitante curioso.<\/p>\n<p>Supuse que ser\u00eda testigo de una cultura met\u00f3dica y fr\u00edamente asesinada. No me pareci\u00f3 as\u00ed. El T\u00edbet resiste y hoy irradia su fuerza a otras regiones y culturas. Integraci\u00f3n o preservaci\u00f3n, sigue siendo el gran debate. Indigenismo cultural\u00a0<em>oblige<\/em>. Pero en T\u00edbet la decisi\u00f3n est\u00e1 tomada: la poblaci\u00f3n se integrar\u00e1 a los\u00a0<em>Han<\/em>\u00a0aunque no quiera. Los intermitentes convoyes militares, los retenes frecuentes que presagian peligro de fugas masivas hacia las fronteras y las casernas omnipresentes a la entrada de las ciudades no han podido controlar el alma lama\u00edsta que a\u00f1ora a su Dal\u00e1i en exilio y a su\u00a0<em>Panchen<\/em>\u00a0trasladado desde sus tempranos cinco a\u00f1os a Pek\u00edn para su correcta educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Dal\u00e1i no volver\u00e1 de su exilio en Daramshala, ni las naciones le prestar\u00e1n m\u00e1s caso que la concesi\u00f3n que le hicieron del Nobel aquel a\u00f1o mismo de Tiananmen. Y aquel al que muchos consideran que ha sido el prisionero pol\u00edtico m\u00e1s joven del mundo, el\u00a0<em>Panchen<\/em> Lama, tendr\u00e1 que demostrar la superioridad de su reencarnaci\u00f3n para resistir hasta su entronizaci\u00f3n cuando deje la vida terrena el XIV Dalai quien est\u00e1 en sus cercanos 90 y tenga que encontrar a la reencarnaci\u00f3n del siguiente Dalai.<\/p>\n<p>Pero econ\u00f3mica y pol\u00edticamente, todo en T\u00edbet se origina en y desde el gobierno central. La hora que rige es la misma de Pek\u00edn no obstante haber volado m\u00e1s de 4 horas al poniente. Antes esta zona se llamaba<em>\u00a0Xizang<\/em>\u00a0y era grande como la India. Hoy se llama \u201cregi\u00f3n aut\u00f3noma\u201d y le queda solo una tercera parte de aquella grandeza, pues en los a\u00f1os sesenta cuando le otorgaron la autonom\u00eda, le compensaron el honor amput\u00e1ndole dos tercios de su territorio, que se repartieron las provincias circunvecinas.<\/p>\n<p>Llegar a T\u00edbet es, sin duda, llegar a otro cosmos. Solo la bandera roja con estrellas doradas y la presencia del mismo uniforme militar mantiene la idea de continuidad. No obstante, todo aqu\u00ed, desde el idioma local y su escritura, similar al s\u00e1nscrito, hasta la vestimenta, la pr\u00e1ctica religiosa y la propia raza, pertenecen a or\u00edgenes remotos. La fe, fundamento mayor del comportamiento tibetano, es la diferencia mayor con sus connacionales, los\u00a0<em>Han<\/em>.<\/p>\n<p>Esta etnia dominante en toda China por esta vez, aqu\u00ed es minoritaria, aunque han estado presentes en el T\u00edbet desde 1720. As\u00ed que se han dado a la tarea de repoblar esta provincia y velar a sus hermanos tibetanos, principalmente en sus relaciones con el exterior. Aunque con mucha mayor libertad que hace 20 a\u00f1os, los tr\u00e1mites de ingreso son harto laboriosos. Pero Lhasa y su Potala bien valen un tr\u00e1mite chino.<\/p>\n<p>El aeropuerto de\u00a0<em>Gokhar<\/em>, situado a m\u00e1s de 100 kil\u00f3metros de distancia de la ciudad capital, en la \u00fanica planicie disponible, es testigo de las primeras reverberaciones cardiacas que baten sienes y mu\u00f1ecas. Se constata la falta de ox\u00edgeno y se comienza a hablar poco, quiz\u00e1 de aqu\u00ed el nacimiento de la profundidad religiosa que adopta el pensamiento como absoluta prioridad.<\/p>\n<p>El trayecto a Lhasa se hace ribeteando un bello r\u00edo naciente de las nieves del Himalaya y que en Bangladesh ser\u00e1 devastador en sus crecientes y por ello temido y venerado con el nombre de\u00a0<em>Brahmaputra<\/em>. Del paisaje queda impresa la pureza de la atm\u00f3sfera que permite ver mejor y m\u00e1s lejos. La magia del pa\u00eds inicia.<\/p>\n<p>Por saludo tradicional de bienvenida le colocan al visitante distinguido una mascada de seda blanca alrededor de la nuca, larga de m\u00e1s de dos metros, que se porta hasta los pies de lado y lado y que le otorga al reci\u00e9n llegado un aire m\u00edstico y respetable.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del registro en el Hotel de tres estrellitas clavadas con m\u00e1s pretensi\u00f3n y esperanza que lujo, un\u00a0<em>bell boy<\/em>\u00a0de estilo antiguo con gorrito cilindrero nos conduce a trav\u00e9s de alfombras pachonas de un exaltado color rojo mao\u00edsta a nuestra habitaci\u00f3n que nos remonta al Mocambo veracruzano de los a\u00f1os cincuenta. Sus 20 canales de televisi\u00f3n, todos emitidos en las provincias Han, nos dan cuenta que el visitante se encuentra listo para la\u00a0<em>sinizacion tibetana.<\/em><\/p>\n<p>Entusiasmados con Lhasa nos dispon\u00edamos a salir, sobreponi\u00e9ndonos a la prevenci\u00f3n de nuestros gu\u00edas-guardias de tomar un descanso prolongado durante la primera tarde y aceptar como los buzos la despresurizaci\u00f3n e ir adaptando el cuerpo poco a poco a los cuatro mil doscientos metros de altitud. Nos result\u00f3 m\u00e1s que evidente desacatar tal recomendaci\u00f3n. Hay mucha emoci\u00f3n de estar en T\u00edbet y esto no puede permutarse por descanso.<\/p>\n<p>Libres de los gu\u00edas, al descalzarme para cambiar zapatos me reclin\u00e9 ligeramente en la cama y de pronto dej\u00e9 de saber de m\u00ed durante 5 horas. Feliz, transmigro por las alturas tibetanas. El sue\u00f1o me recompone en algo la respiraci\u00f3n, mis pulsaciones y el apetito. Son las diez de la noche, hora de Pek\u00edn y el sol brilla en los ocres de las seis de la tarde de una Lhasa llena de vida. Un taxi a\u00a0<em>Jokhang<\/em>, la plaza del peregrinaje y del mercado, el lugar del templo y de las masacres en el 59 y al llegar sentimos la animaci\u00f3n de bazar que nos sumerge en r\u00edos de multitud que serpentean siguiendo la direcci\u00f3n de las manecillas del reloj. Muchos tibetanos van enjoyados con adornos preciosos en oro, plata, turquesas, l\u00e1piz y coral y vestidos en telas multicolores. Los hombres con su trenza hacia arriba, en forma de diadema, las mujeres con su delantal a rayas, s\u00edmbolo del matrimonio.<\/p>\n<p>Las casadas tambi\u00e9n llevan el cabello partido al medio trenzado en forma de cuerda unido por detr\u00e1s y por debajo; cuanto m\u00e1s peque\u00f1as son ellas, m\u00e1s hermosas se las considera. Las solteras usan otra trenza en la parte posterior de la cabeza, llamada\u00a0<em>dum-che<\/em>, que se fija al pelo con un broche de plata que portar\u00e1n todos los d\u00edas de su vida. Curiosamente, las tibetanas adornan sus trenzas con s\u00edmbolos de ese mar tan alejado hoy de la zona pero que en tiempos inmemoriales sumergi\u00f3 esta tierra y por eso su campi\u00f1a alberga caracoles, perlas, turquesas y corales.<\/p>\n<p>Las mujeres tibetanas son robustas y los hombres, d\u00e9biles, quiz\u00e1 producto de la rarefacci\u00f3n del aire en esa tremenda altitud. A menudo la tierra esculpe a su gente y por ello son las mujeres quienes se encargan de los deberes fundamentales. Cazan, labran y llevan enormes fardos a cuestas hasta a cinco mil metros de altura soportando un fr\u00edo inclemente y una tierra tan \u00e1rida que dif\u00edcilmente produce vida animal o vegetal y a consecuencia de esta superioridad f\u00edsica de las tibetanas, en ocasiones tres o cuatro hermanos se casan con una misma mujer y si nacen ni\u00f1os, eligen a los que quieren como propios.<\/p>\n<p>Saltan las diferencias con los\u00a0<em>Han<\/em>. Los dientes son blancos, pero la piel negra. A la propia pigmentaci\u00f3n racial, en si m\u00e1s obscura, se a\u00f1ade lo abrasante del sol y la falta de ba\u00f1o. En T\u00edbet, la ducha es algo poco significativo por lo que la gente puede ba\u00f1arse \u00fanicamente tres veces en toda su vida; al nacer, al casarse y al morir.<\/p>\n<p>Uno de nuestros acompa\u00f1antes locales, el comercial y socialmente m\u00e1s occidentalizado, nos confesar\u00eda (la frente en alto) que su ba\u00f1o pod\u00eda espaciarse de varios meses. Diez d\u00edas m\u00e1s tarde, al final de la misi\u00f3n, constatamos que ni gu\u00eda, ni choferes necesitaron del agua y del jab\u00f3n. Quiz\u00e1s la pureza del alma y del aire les evite la mundana tentaci\u00f3n del diario lavado personal.<\/p>\n<p>Y sin embargo en T\u00edbet hay agua. Seis de los r\u00edos m\u00e1s caudalosos de Asia se originan del deshielo himalayense, incluidos el santo Ganges y el Yangtse o r\u00edo tremendo.<\/p>\n<p>Paulatinamente emerge lo sagrado. La energ\u00eda del lugar acaba por dominar y se va llenando el cuerpo de respeto y el alma de admiraci\u00f3n. El techo del mundo posee algo que no hay en otros lados y el Potala es su culminaci\u00f3n. Y en esta inundaci\u00f3n humana que vive de su fervor al santuario y observa una f\u00e9rrea disciplina teocr\u00e1tica, arrebata la omnipresencia de lo ausente. No hay fotos del Dal\u00e1i vivo, del reinante. Hay de todos sus antepasados, menos la suya.<\/p>\n<p>Por doquier impresiona el sacrificio de los beatos locales que peregrinan de templo en otro arrastr\u00e1ndose por el est\u00f3mago en las avenidas en se\u00f1al de contrici\u00f3n y los centenares de j\u00f3venes y viejos que dedican su d\u00eda a hacer genuflexiones que inician de pie juntando las manos en la chacra frontal hasta que se avientan al suelo y terminan alargados, tirados con la nariz pegada a los pies de quien los precede.<\/p>\n<p>Los piadosos tibetanos llevan consigo rosarios de madera y en su mano izquierda un cilindro met\u00e1lico, relleno de papel sagrado con escritura de plegaria, al que por debajo le incrustan un mango de madera para dar vuelta mientras caminan. Son molinos de oraci\u00f3n inventados hace siglos para que as\u00ed recen los analfabetas. \u201c<em>om mani padme hum\u201d\u00a0<\/em>repiten a cada vuelta en letan\u00eda lama\u00edsta.<\/p>\n<p>El pante\u00f3n religioso lama\u00edsta hace palidecer al santoral medieval y a la mitolog\u00eda griega. La misma figura puede tener varios nombres y diferentes representaciones, por lo que nuestra cultura lama\u00edsta ha quedado empantanada.<\/p>\n<p>Todo huele a mantequilla de yak. Las velas y la comida est\u00e1n confeccionadas a base de grasa de ese buey de las alturas, pariente del bisonte, condenado por la naturaleza a no poder descender de los tres mil metros so pena de asfixia y muerte. Por eso no puede ser hu\u00e9sped de ning\u00fan zool\u00f3gico en el mundo.<\/p>\n<p>En mi primer contacto con un yak de inmediato le perd\u00ed el cari\u00f1o a la especie. Un pastorcito n\u00f3mada, me ofreci\u00f3 fotografiarme con su adornada y aparentemente tranquila bestia a cambio de un yuan. A la foto comparecieron la gerente de compras y su asistente que con orgullo de alpinistas (himalayistas, en el caso) posaban para la inolvidable foto cuando el peludo burel se abalanz\u00f3 sobre el grupo y tir\u00f3 una cornada que ensarto y deshizo la nueva chamarra invernal de la asistente. La empitonada mujer no pudo ni gritar; quedo l\u00edvida pero agradecida de solo haber perdido el traje de luces. La chamarra se zurci\u00f3 en el hotel con una especie de\u00a0<em>masking tape <\/em>chino, probablemente tambi\u00e9n hecho de pelo de yak.<\/p>\n<p>Al final nos dedicamos varios d\u00edas a las compras tanto de mobiliario, como de accesorios y sobre todo de piezas \u00fanicas para NAMUH.<\/p>\n<figure id=\"attachment_26807\" aria-describedby=\"caption-attachment-26807\" style=\"width: 502px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-26807\" src=\"https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/image001.png\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"316\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-26807\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Cortes\u00eda Namuh.<\/figcaption><\/figure>\n<p>De entrada nos topamos con los negociadores m\u00e1s duros y dif\u00edciles de Asia. Razones sobran estando a la mitad de dos culturas comerciales dur\u00edsimas como son la china y la india. La falta de comercios establecidos nos provoc\u00f3 que comenz\u00e1ramos a comprar primero la joyer\u00eda de las mujeres y despu\u00e9s ellas mismas nos llevaban a sus hogares para mostrarnos m\u00e1s accesorios.<\/p>\n<p>Como resultado de esa extrema altura y de un clima muy seco, los \u00e1rboles son casi inexistentes; solo en los valles y en el sudeste bajo del T\u00edbet pueden encontrarse ejemplares maderables, de tal forma que todo lo relacionado con este material posee un extremado valor.<\/p>\n<p>Debido a ello, a los tibetanos les preocupa poco la clase de madera que utilizan, as\u00ed sea preciosa o com\u00fan, pues su foco de atenci\u00f3n recaer\u00e1 en la manera art\u00edstica en que ser\u00e1 pintada y sus vetas ocultadas por leones de nieve, nubes, paisajes o abstracciones geom\u00e9tricas como el s\u00edmbolo del infinito y otros motivos auspiciosos siempre ligados a la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>El final del siglo XX y el inicio del presente ha sido un tiempo excepcional en la historia de la decoraci\u00f3n tibetana, porque a pesar de la alta estima que sus habitantes le otorgan a su mobiliario, su mentalidad ancestral no valora tiempo y edad solamente el precio.<\/p>\n<p>Aprovechamos la moda de trocar el mobiliario original de templos y casas por dinero para comprar art\u00edculos modernos de corte occidental.<\/p>\n<p>Esta moda coincidi\u00f3 con la apertura de la regi\u00f3n al turismo, lo que provoc\u00f3 a su vez el arribo de comerciantes extranjeros con ofertas sin precedente a la gente local, lo cual aunado a un deseo de sus habitantes por actualizar la decoraci\u00f3n de casas y templos provoc\u00f3 una desenfrenada actitud de compra venta y trueque de ese mobiliario ancestral legendario y valioso a cambio de otro similar pero moderno.<\/p>\n<p><strong>Tamb\u00e9m pode estar interessado em<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/2021\/05\/04\/el-vino-de-baja-california-terroir-y-enoturismo\/\">EL VINO DE BAJA CALIFORNIA: TERROIR Y ENOTURISMO<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/2021\/05\/05\/prepara-deliciosos-ravioles-como-un-profesional\/\">PREPARA DELICIOSOS RAVIOLES \u00a1COMO UN PROFESIONAL!<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/2021\/05\/10\/the-vip-dia-de-las-madres-una-nueva-forma-de-regalarle-flores-a-mama\/\">THE VIP D\u00cdA DE LAS MADRES: UNA NUEVA FORMA DE REGALARLE FLORES A MAM\u00c1<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto: Cecilio Garza, Embajador de El Himalaya en tu Casa La realidad en el Techo del Mundo se arriesga a ser rebasada tanto por la fantas\u00eda de lo que se cuenta, como por el misterio de lo que se siente. Sobre los cuatro mil metros las pulsaciones golpean la camisa, la respiraci\u00f3n se entrecorta, como &#8230; <a title=\"Columna: Cruzar el Himalaya en mayo\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/2021\/05\/28\/columna-cruzar-el-himalaya-en-mayo\/\" aria-label=\"Leia mais sobre Columna: Cruzar el Himalaya en mayo\">Ler mais<\/a><\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":63677,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-71613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-jpg.webp",1600,1064,false],"thumbnail":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-150x150.webp",150,150,true],"medium":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-300x200.webp",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-768x511.webp",768,511,true],"large":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-1024x681.webp",1024,681,true],"1536x1536":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-1536x1021.webp",1536,1021,true],"2048x2048":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-jpg.webp",1600,1064,false],"trp-custom-language-flag":["https:\/\/vipexperiences.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/MUJER_peinadotradicional-scaled-1-18x12.webp",18,12,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"admin","author_link":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/author\/soporte_4z6oqe9k\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Texto: Cecilio Garza, Embajador de El Himalaya en tu Casa La realidad en el Techo del Mundo se arriesga a ser rebasada tanto por la fantas\u00eda de lo que se cuenta, como por el misterio de lo que se siente. Sobre los cuatro mil metros las pulsaciones golpean la camisa, la respiraci\u00f3n se entrecorta, como&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71613\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vipexperiences.mx\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}