El Gran Premio de Austria 2025, disputado del 15 al 17 de agosto en el icónico Red Bull Ring de Spielberg, regresó tras el parón veraniego con un fin de semana vibrante y lleno de giros inesperados. El trazado estirio, con sus largas rectas y frenadas brutales, volvió a convertirse en un examen de nervios y precisión para los mejores pilotos del mundo, ofreciendo espectáculo desde los entrenamientos libres hasta la carrera sprint.
La antesala: un regreso cargado de presión
El campeonato entró en su fase decisiva con diez Grandes Premios en apenas catorce semanas, y todos los ojos estaban puestos en Marc Márquez, líder sólido de la clasificación. El ocho veces campeón del mundo llegó a Austria con más de cien puntos de ventaja sobre sus perseguidores y con el impulso de cinco victorias consecutivas. Sin embargo, había una cuenta pendiente: nunca había logrado ganar en el Red Bull Ring en la categoría reina.
El viernes confirmó lo esperado: Márquez fue el más rápido en los entrenamientos, seguido de cerca por Pedro Acosta y Francesco Bagnaia. El líder del Mundial parecía dispuesto a borrar su mala racha en Austria, aunque desde ese momento ya se vislumbraban rivales capaces de incomodarle.
Clasificación: Bezzecchi da la campanada
La gran sorpresa llegó el sábado en la clasificación. Cuando todos esperaban otro pulso entre Márquez y Bagnaia, apareció Marco Bezzecchi para firmar una pole histórica. El piloto italiano de Aprilia logró la primera posición tras salir desde la Q1 y clavar una vuelta perfecta que lo colocó en lo más alto de la parrilla.
El momento de euforia contrastó con el infortunio de Márquez, que sufrió una caída en la Q2 cuando buscaba mejorar su tiempo. Eso lo relegó al cuarto lugar de salida, obligándolo a partir desde la segunda fila. La primera línea quedó conformada por Bezzecchi, Álex Márquez y Bagnaia, dejando todo servido para un sprint electrizante.
Sprint Race: Márquez demuestra que no perdona
La carrera sprint del sábado no decepcionó. En la salida, el caos se apoderó del grupo: un incidente en el que se vieron envueltos Bagnaia y Fermín Aldeguer estuvo cerca de convertirse en una tragedia, pero por fortuna no hubo consecuencias graves.
En medio del desorden, Marc Márquez volvió a mostrar por qué es el piloto más dominante del momento. Con una remontada calculada y precisa, superó a todos sus rivales hasta colocarse en cabeza, firmando así su sexta victoria consecutiva en formato sprint.
El podio quedó teñido de rojo y amarillo con un triplete español: Álex Márquez fue segundo tras una actuación impecable, y Pedro Acosta completó el tercer lugar gracias a las mejoras aerodinámicas en su KTM, que le permitieron mantenerse a la altura de los mejores. Bezzecchi, que partía desde la pole, no pudo sostener el ritmo y finalizó en cuarto puesto.
Los protagonistas del fin de semana
- Marc Márquez: el gran dominador. Aunque la caída en la clasificación lo obligó a salir cuarto, demostró una vez más que en carrera es prácticamente imbatible. Austria puede convertirse en la pieza que le faltaba en su palmarés.
- Marco Bezzecchi: la revelación. Su pole position fue la sorpresa del fin de semana y le da un impulso de confianza para el resto de la temporada. Aunque no pudo capitalizar en el sprint, se ha ganado un lugar entre los favoritos.
- Pedro Acosta: el futuro ya es presente. Con apenas 21 años, volvió a subir al podio y confirmó que KTM está dando pasos firmes para pelear de tú a tú con Ducati.
- Francesco Bagnaia: entre la frustración y la esperanza. Con tres victorias previas en Spielberg, parecía el rival natural de Márquez, pero la caída en el sprint lo dejó sin opciones y mostró las limitaciones de su GP25 en las frenadas más duras del circuito.
- Álex Márquez: sólido y constante. Su segundo lugar en el sprint lo reafirma como un competidor fiable y capaz de aprovechar cualquier error de los líderes.
Lo que viene
Con Austria se abre un calendario comprimido que llevará al campeonato por Misano, Motegi, Phillip Island y Valencia. La ventaja de Márquez es amplia, pero la temporada aún puede deparar sorpresas. Bezzecchi se ha colocado como un nuevo factor a considerar, Bagnaia buscará revancha en escenarios que le favorecen, y Acosta amenaza con seguir creciendo carrera tras carrera.
El Gran Premio de Austria dejó una sensación clara: Marc Márquez está escribiendo una de las temporadas más dominantes de los últimos tiempos, pero no está solo. Su triunfo en el sprint fue un golpe de autoridad y, al mismo tiempo, una muestra de su capacidad para sobreponerse a la adversidad. Sin embargo, me parece que la historia más interesante fue la irrupción de Bezzecchi, que le devolvió frescura a la lucha por la primera fila.
Por otro lado, Acosta volvió a mostrar que está listo para pelear por victorias y no solo podios. Cada fin de semana se consolida más como el sucesor natural de los grandes campeones. Bagnaia, pese a su caída, no debería darse por descartado: su experiencia y sus antecedentes en Spielberg pueden volver a ponerlo en la pelea en la carrera del domingo.
En lo personal, creo que si Márquez consigue por fin ganar en el Red Bull Ring en la carrera larga, será un hito simbólico que consolidará aún más su liderato. Austria ha sido un circuito esquivo para él, y conquistarla representaría algo más que una victoria: sería el sello de una temporada casi perfecta.