La temporada 2026 de la Fórmula 1 marcará uno de los cambios más profundos en la historia reciente del campeonato. No se tratará únicamente de una actualización reglamentaria: será un reinicio conceptual del deporte. Nuevas unidades de potencia, mayor protagonismo de la electrificación, la llegada de fabricantes históricos y una narrativa orientada al futuro harán que todo comience, como cada año, con una imagen poderosa: los liveries y monoplazas que se revelarán antes del inicio de la temporada.
Las presentaciones de los coches 2026 se concentrarán entre enero y febrero, y cada equipo utilizará su lanzamiento como una plataforma estratégica para comunicar identidad, ambición y visión a largo plazo. En esta nueva era, los colores ya no solo representan tradición; representan tecnología, sostenibilidad y posicionamiento global.
Enero 2026: el arranque visual del nuevo ciclo
El calendario de revelaciones comenzará el 15 de enero, cuando Oracle Red Bull Racing y Visa Cash App Racing Bulls inauguren oficialmente la temporada de lanzamientos con un evento conjunto en Detroit. Será la primera gran puesta en escena de la alianza Red Bull–Ford, una de las asociaciones más relevantes del nuevo reglamento técnico.
El 19 de enero, TGR Haas F1 Team presentará su livery 2026, dando inicio a una nueva etapa tras su integración con Toyota Gazoo Racing. Este lanzamiento será clave para entender el rumbo técnico y visual del equipo estadounidense bajo esta nueva estructura.
Un día después, el 20 de enero, todas las miradas se centrarán en Audi F1 Team, que revelará su primer monoplaza como equipo oficial de Fórmula 1 en Berlín. Su debut representa uno de los momentos más importantes del ciclo 2026 y un golpe de autoridad por parte del fabricante alemán.
El 22 de enero, Mercedes-AMG Petronas F1 Team dará a conocer los primeros detalles gráficos de su coche, adelantando la línea estética que acompañará su proyecto técnico para esta nueva generación.
El 23 de enero será una de las jornadas más intensas del calendario. Ese día, Scuderia Ferrari revelará su livery en Fiorano, combinando su legado histórico con una interpretación moderna del reglamento 2026. En paralelo, BWT Alpine F1 Team presentará su monoplaza en Barcelona, reforzando su identidad visual dentro de su proceso de consolidación.
Febrero 2026: espectáculo global y visión de futuro
El 2 de febrero, Mercedes completará su presentación con la revelación integral del coche. Un día después, el 3 de febrero, Williams Racing mostrará su livery 2026, una presentación clave dentro de su proyecto de reconstrucción deportiva.
El 8 de febrero llegará uno de los momentos más mediáticos del calendario, cuando Cadillac F1 Team presente su monoplaza durante el Super Bowl. La elección del escenario no es casual: será una declaración clara de que su llegada a la Fórmula 1 busca impacto global y conexión con nuevas audiencias.
Finalmente, el 9 de febrero, Aston Martin Aramco F1 Team y McLaren cerrarán el ciclo de revelaciones con presentaciones online, completando así el mapa visual de la parrilla 2026.
Más que diseño: lo que representarán los liveries de 2026
Los liveries que se revelarán para 2026 no serán solo una cuestión estética. Reflejarán una Fórmula 1 más tecnológica, más consciente y más global. Las nuevas reglas técnicas, la importancia de la eficiencia energética y la entrada de nuevos fabricantes se traducirán en diseños más limpios, futuristas y simbólicos.
Cada equipo utilizará su presentación para contar una historia: tradición reinterpretada en Ferrari, innovación técnica en Audi, espectáculo y expansión de mercado con Cadillac, y ambición renovada en Mercedes, McLaren y Red Bull.
Desde mi punto de vista, los liveries de 2026 representan el primer gran mensaje de una Fórmula 1 que quiere adelantarse al futuro. No buscan únicamente verse bien; buscan comunicar propósito. La categoría entiende que hoy el diseño es parte del espectáculo, del branding y de la conexión emocional con los fans.
Antes de que los semáforos se apaguen por primera vez, 2026 ya estará contando su historia a través de colores, formas y conceptos. Y eso, en una era donde la imagen lo es todo, convierte a esta temporada en algo más que un nuevo campeonato: la convierte en una declaración de hacia dónde va la Fórmula 1.